BIM (Building Information Modeling) está revolucionando la contratación pública en el sector de la construcción. Este innovador enfoque de trabajo se basa en la colaboración de diferentes actores, como la administración contratante y los contratistas, en torno a modelos digitales 3D de construcciones, en los que se asocia información relevante.
El uso de BIM en la contratación pública no solo mejora la eficiencia del gasto público, reduciendo plazos y costes en la ejecución de contratos del sector público, sino que también contribuye a la sostenibilidad al disminuir el volumen de residuos hasta un 15% y reducir hasta un 57% los costes de gestión de residuos.
El impacto de esta metodología ha llevado a que cada vez más órganos de contratación de la Administración General del Estado (AGE) y organismos públicos soliciten el uso de BIM en sus licitaciones. Aunque ya se han realizado progresos significativos, todavía existe un gran potencial por desarrollar, y se estima que entre el 20% y el 25% del valor estimado de las licitaciones de AGE y sus organismos podrían emplear BIM.
Para impulsar aún más esta transformación, se ha creado el Real Decreto 1515/2018, que establece la Comisión Interministerial para la incorporación de BIM en la contratación pública. Esta Comisión ha elaborado un Plan para la gradual y progresiva adopción de BIM, alineado con la Estrategia Nacional de contratación pública, con el objetivo de solicitar el uso de BIM en algunos contratos públicos, teniendo en cuenta el acceso de las Pequeñas y Medianas Empresas (PYME) al proceso.
El futuro de la contratación pública en el sector de la construcción es digital, eficiente y sostenible gracias al poder del BIM. ¡Acompáñanos en este emocionante viaje hacia un crecimiento más innovador, inclusivo y competitivo en el ámbito de la construcción!